¿Cómo funciona Internet?
¿Alguna vez te preguntaste, al visitar un sitio web, de dónde vienen esas palabras e imágenes?
Esto es Internet según Common Craft.
Hoy, con una conexión a Internet, navegar la red es fácil. Podemos
visitar millones de páginas cuyos temas abarcan desde mascotas caimán
hasta el clima de Holanda.
Para entender lo que pasa, imaginemos que nos hacemos pequeños, vamos por los cables y exploramos cómo funciona Internet.
Para acceder a Internet, necesitamos una conexión de nuestra casa u
oficina al resto del mundo en línea. Ésta puede darse por las líneas de
teléfono o de cable, o incluso por satélite. Con esta conexión, la
información del mundo llega a nuestras computadoras.
Si pudiéramos ver la conexión, la información aparecería como
paquetitos de código. Éstos son indescifrables para la mayoría de
nosotros. Necesitamos un traductor, algo que convierta esos paquetitos
en las palabras e imágenes que vemos en un sitio web.
Para eso, usamos un navegador, que traduce la información y la hace
útil para nosotros. El código tiene que venir de algún lado, ¿no? Si
pudiéramos seguirlo hasta su origen, veríamos que proviene de otra
computadora. No una computadora normal, sino una diseñada para almacenar
sitios web.
Este tipo de computadora se llama “servidor”, y en ella residen las
palabras e imágenes de nuestra pantalla. Si hubiera un solo servidor,
sería muy fácil, pero hay millones de servidores y sitios web. ¿Cómo
encontrar un servidor y un sitio específicos?
Lo hacemos con direcciones web. Cada servidor y sitio tiene su propia
dirección. Si al sabemos, podemos visitar cualquier página en cualquier
servidor.
La razón por la que se la llama “red” es porque los servidores están
conectados. Podemos saltar de uno a otro usando direcciones desde un
navegador, pero no hace falta recordar todas las direcciones.
Las páginas tienen accesos directos o “vínculos”: palabras e imágenes
que, con un clic, nos llevan a otra página. Estos vínculos crean una
red de conexiones fácil de navegar.
Todo este sistema forma Internet. Recapitulemos. Para visitar un
sitio web, escribimos la dirección o hacemos clic en un vínculo. La
información del sitio reside en un servidor. Llega a nuestro navegador
en forma de paquetitos de código, y éste los traduce en palabras, fotos,
música, videos y vínculos que nos ayudan a hacer lo que queremos. ¡Sí!
